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Acné en edad adulta

Si has llegado hasta aquí es porque formas parte del amplio grupo de la población que sufre de acné. El acné es una enfermedad muy prevalente, se estima que hasta un 80% de la población sufrirá de acné en algún momento de su vida. Si bien es cierto que la mayoría sufrirán de un acné propio de los cambios hormonales durante la pubertad, no eres el único o la única con acné en la edad adulta. Se estima que hasta el 20% de los acné adolescentes persisten o se cronifican incluso hasta después de los 40 años, siendo mayor el porcentaje en mujeres (12% vs 3% en hombres). Así mismo también puede aparecer “de novo” el acné en un adulto o adulta que no había sufrido de acné en su adolescencia. 

Ok, pero ¿Cuáles son entonces las causas del acné en la edad adulta? 

El acné es una enfermedad inflamatoria de la unidad folículo piloso y glándula sebácea en la que influyen varios factores para su aparición, donde los eventos principales serían: hipersecreción de la glándula sebácea, hiperqueratinización, colonización bacteriana (propionibacterium acnes) y respuesta inflamatoria variable.

Interaccionan factores propios del individuo (predisposición genética, alteraciones hormonales, respuesta inflamatoria, entre otros) y del ambiente en el que se desarrolla (exposoma/microbioma).

Factores propios del individuo:

·Genética: como otras muchas enfermedades, nuestra genética juega un papel, nacemos con unos “códigos” que nos predisponen a ciertas enfermedades y nos protegen de otras. En el caso del acné en la edad adulta hasta un 50% refieren un pariente de primer grado afecto. Además existen enfermedades genéticas sindrómicas donde el acné es uno de los síntomas principales. 

·Hormonal: La piel es el órgano endocrino, periférico e independiente más grande de nuestro cuerpo. Tiene la capacidad de producir hormonas, a su vez que sus funciones se regulan por diferentes hormonas. 
En el acné las hormonas con mayor implicación son en primer lugar los andrógenos, así como la insulina, el factor de crecimiento insulínico (IGF-1) la hormona de crecimiento, entre otras (glucocorticoides).
Los andrógenos tienen un papel fundamental en el desarrollo del acné: estimulan el crecimiento de las glándulas sebáceas y aumentan su secreción, aumentando también la adhesión de los queratinocitos (células que recubren nuestra piel y folículos) y produciendo lo que llamamos hiperqueratinización, todo esto a su vez hacen un medio favorecedor para el propionibacterium acnes. 

Existen períodos de nuestra vida donde de forma fisiológica aumenta los niveles de andrógenos: la pre-pubertad y pubertad y en el caso de la mujer, en los días previos a la menstruación, en la pre-menopausia y durante el uso de anticonceptivos sólo de progestágenos (lactancia).

Estados de Hiperandrogenismo o Hipersensibilidad a los andrógenos.

Es probable que ésta sea la alteración de mayor relevancia en el acné de la mujer adulta. De hecho, en un estudio en pacientes con acné del adulto donde cerca del 80% fueron mujeres, un 18% debutaron después de los 25 años y en la mayoría de estas pacientes el acné fue secundario a cambios de hiperandrogenismo. 

El estado clásico de hiperandrogenismo en la mujer en edad reproductiva sería el Síndrome de ovario poliquístico (SOP) que se caracteriza por una alteración en la secreción de andrógenos y resistencia a la insulina.
Además también existe el escenario de hiperandrogenismo por un aumento de la conversión hormonal periférica de los andrógenos, en ausencia de SOP o producción excesiva de andrógenos ováricos o suprarrenales y un tercer escenario caracterizado por aumento de la sensibilidad de la glándula sebácea a las hormonas androgénicas a pesar de niveles sanguíneos de andrógenos dentro de los parámetros normales.
Cómo ves, el papel de los andrógenos en el acné es amplio y complejo por lo que le dedicaremos un capítulo aparte.

Otras hormonas asociadas a la hipersecreción sebácea y la hiperqueratinización son:

– La insulina y el factor de crecimiento similar a la insulina 1 (IGF-1): ambas hormonas tienen funciones sobre el crecimiento de los tejidos, incluyendo la unidad pilo-sebácea, promueven el estrés oxidativo y los mecanismos pro-inflamatorios, además de aumentar la producción de andrógenos. En estados normales ambas hormonas son fundamentales para nuestro desarrollo y metabolismo, sin embargo existen estados de resistencia a la insulina donde una consecuencia puede ser el acné.
– Glucocorticoides: el cortisol, principal glucocorticoide, es una hormona implicada en el estrés, y en algunas enfermedades endocrinas, niveles altos y mantenidos de esta hormona pueden relacionarse con el acné.

He descartado causas hormonales, ¿Existen otras causas que expliquen mi acné? 


Otros factores que están relacionados con el acné en la edad adulta son: 

  • Alteración en la composición del sebo, con disminución del ácido linoleico, ácido graso esencial con un papel protector de la piel y de la glándula sebácea.
  • Hiperqueratinización por alteraciones inmunológicas o genéticas.
  • Colonización bacteriana (propionibacterium acnes), desbalance en la microbiota cutánea, que conlleva a alteraciones en el sebo, a una hiperqueratinización anormal y a desencadenar una respuesta inflamatoria alterada, de nuevo en una persona con predisposición genética. 

¿Influye la dieta, el ambiente y el estrés en el acné? 

A pesar que de “toda la vida” se dice que el chocolate y las grasas van mal para el acné, es en los últimos años que hemos escuchado hablar con más peso científico de la influencia de la dieta en el acné (aunque ya os adelanto que el chocolate y las grasas NO son los culpables) y es que en los últimos años conceptos como el Exposoma y la Microbiota han cogido más peso científico en el desarrollo de enfermedades, y la piel no es la excepción. 

El EXPOSOMA es el ambiente al que estamos expuestos desde nuestro nacimiento hasta nuestra muerte. La MICROBIOTA es la suma del genoma de todos los microorganismos que nos acompañan y que no vemos. Ambos son por lo tanto modificables a lo largo de nuestra vida. El equilibrio o desequilibrio de estos dos conceptos influye en desarrollar o no una enfermedad, de nuevo siempre y cuando exista una predisposición genética. 

Un exposoma inadecuado, puede alterar nuestra microbiota y barrera cutánea, perjudicar a las glándulas sebáceas y activar el sistema inmune y la inflamación.

En relación con el acné, ¿Cuáles son los factores externos del Exposoma y que afectan a la Microbiota?

  • Dieta: los alimentos que pueden influir de manera negativa en el manejo de tu acné, si los consumes en excesos son: 
    1. Lácteos: sobre todo el consumo de leche (es igual si es desnatada)
    2. Azúcares refinados y alimentos procesados/comida rápida (alimentos con un alto índice glicémico, que aumentan la liberación de insulina). 
    3. Suplementos para ganar masa muscular: aislados del suero de la leche y aminoácidos de cadenas pesadas
  • Cosméticos o productos que alteren nuestra barrera cutánea como los aceites esenciales, limpiadores agresivos o cepillos abrasivos.
  • Tabaco: la nicotina estimula la síntesis del neurotransmisor acetil colina, al cual las glándulas sebáceas son muy sensibles, este receptor promueve, la hiperqueratinización y altera la producción y calidad del sebo, así mismo disminuye los factores antioxidantes. Por lo tanto aquí tenéis otro motivo para dejar de fumar.
  • El Sol: la exposición solar prolongada conlleva al crecimiento de la glándula sebácea, adelgazamiento de la piel, y alteración de la barrera cutánea e inmunidad, por lo que es frecuente ver comedones en las pieles con daño solar, además que favorece las cicatrices hiperpigmentadas del acné. 
  • El Estrés: hoy en día somos conscientes de que el estrés crónico y mantenido es perjudicial para nuestra salud, y la piel no es la excepción. Varios estudios apoyan que la privación de sueño y el estrés diario mantenido, altera el eje hormonal hipotálamo-hipófisis-adrenal, que regula las hormonas sexuales y los corticoides (cortisol) que a su vez estimula la cadena de factores pro-inflamatorios, de hecho en estudios el 50-70% de las mujeres con acné relacionan los brotes con episodios estresantes. Sabemos que hoy en día parece imposible vivir sin estrés, pero es otra invitación a intentarlo. 

PUNTOS CLAVES:

  • El acné es una enfermedad multifactorial, es decir, influyen diversos factores para que ocurra.
  • Los protagonistas del acné son la producción excesiva y alterada de la glándula sebácea y la hiperqueratinización, ambas por estimulación androgénica.
  • El acné es mucho más frecuente en la pubertad, pero un porcentaje considerable de adultas (más frecuente) y adultos sufren de acné, la mayoría de las veces persistente desde la adolescencia. 
  • Si una mujer debuta con acné en la edad adulta debe descartarse un hiperandrogenismo
  • Factores como el exposoma y la microbiota se están estudiando en los últimos años como posibles influyentes en el acné de edad adulta.
  • Aquí te dejo unos puntos claves, para que puedas consultarlo cuando lo necesites y compartirlo con quien creas pueda necesitarlo. Así mismo te invito a dejar tus comentarios o dudas. 
  • ¡ Hasta la próxima! 

Bibliografía: 

  1. Bagatin E, et al.  Adult female acne: a guide to clinical practice. An Bras Dermatol. Jan-Feb 2019;94(1):62-75.
  2. Kaminsky A, Flórez-White M. Acné un enfoque global, 2da edición; Colegio Ibero Latinoamericano de Dermatología.
  3. B. Dreno,  et al. J Eur Acad Dermatol Venereol 2018, 32, 812–819The influence of exposome on acne
  4. Penso L, et al. Association Between Adult Acne and Dietary Behaviors: Findings From the NutriNet-Santé Prospective Cohort Study. JAMA Dermatol 2020 Aug 1;156(8):854-862. 

1 comentario en “Acné en edad adulta”

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